Tuesday, February 28, 2006

Fin

Reconozco que me da la tentación de colgar algo que no es mío, pero sé que a los dos segundos de hacerlo me mataría. Esto lo dejo un poco tarde por aquí.. bueno, en verdad ni tenía intención de colgarlo, con que esté en otro blog y por ahí por internet ya tiene de sobra xD, pero como me aburre no actualizarlo..


'Fin'.
Cerró el libro y se quedó pensativa. Siempre que acababa uno tenía la misma sensación: la historia estaba inconclusa, y no podía dejar de pensar en ese pintor que por fin había alcanzado el éxito, en esa mujer alcohólica o en la adolescente que se desenvolvía en el mundo con torpeza.
Le gustaba acostarse y soñar con todas esas historias, e incluso a veces intentaba representarlas en la vida real. Así durante unos días se convertía en una dama china reprimida o en un coronel de fuertes convicciones creando un mundo paralelo en el que todos los que la rodeaban eran sin saberlo actores principales. Con todo esto lo que conseguía era rubricar el final que más le gustaba. Entre un montón de estantes tenía en cuadernos de colores escrito un final para cada libro que había leído. Era un entretenimiento casi obsesivo, pero a ella le gustaba, se llevaba el vacío de su vida.
Tenía la fuerte creencia de que cada libro contaba una historia de alguien escondido en un rincón del planeta, y que ni una sola palabra de lo impreso era casualidad. Para ella el mundo era un gran libro y si le obsesionaba poner finales era porque tenía la seguridad de que traspasarían el papel y alguien las viviría con la certeza de la realidad. Se sentía Dios, pues la vida no estaba por escribir, sino que era una historia escrita por vivir.
Pero esta vez el libro era imposible de continuar. La apuesta veinteañera amante de la vida moría. Lo mismo ocurría con la prostituta que vivía en el hostal destartalado, y con la misma dueña del hostal, y con todos y cada uno de los hombres que habían pagado por acariciar su entrepierna. Es más, la cuidad entera moría. Y extrañamente el mundo entero también. No quedaba nadie sobre la faz de la tierra vivo.
Con la convicción de una neurótica vio como su teoría no era sólo cierta para los demás, sino que lo era también para ella. La tinta no se equivocaba: iba a morir.

1 Comments:

Blogger Cassiopea said...

Hola! He visto esto después de muchísimo tiempo, y me ha parecido precioso!! :D Espero que los finales te estén yendo muy bien!
Un abrazo! Andrea

Thursday, June 21, 2007 1:12:00 AM  

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